Alivio de contracturas: Movimientos dirigidos que ayudan a deshacer nudos musculares y reducir la rigidez acumulada.

Tratamiento localizado para zonas que más lo necesitan
El masaje de espalda o piernas es un tratamiento corporal enfocado en las zonas que acumulan mayor tensión muscular y fatiga. A través de técnicas manuales específicas, se trabajan las contracturas, nudos musculares y la rigidez propia de posturas prolongadas o actividad física intensa.
En el Centro de Estética Marisa Álvarez personalizamos cada sesión según la zona elegida y el estado muscular de cada persona. La espalda suele presentar tensión en la zona lumbar, dorsal y cervical, mientras que las piernas requieren atención especial en gemelos, muslos y zona de rodillas. Utilizamos productos de calidad que facilitan el trabajo manual y cuidan la piel durante todo el proceso.
Mejora circulatoria: Estimula el flujo sanguíneo en la zona tratada, contribuyendo a reducir la sensación de pesadez.
Flexibilidad muscular: Favorece la movilidad y la recuperación muscular tras esfuerzos o posturas mantenidas.
¿Cómo se realiza el masaje?
Cada sesión se adapta a la zona elegida y al estado muscular de la persona, combinando diferentes técnicas manuales para trabajar tensiones específicas y favorecer la recuperación muscular.
Valoración inicial
Identificamos las zonas de mayor tensión, puntos de dolor o rigidez, y adaptamos la presión y técnicas según las necesidades de cada persona.
Preparación de la zona
Aplicamos aceites o cremas que facilitan el deslizamiento de las manos y nutren la piel, preparando los tejidos para el trabajo muscular.
Técnicas manuales
Combinamos amasamiento profundo, fricción, presión sostenida y movimientos de estiramiento para trabajar contracturas, mejorar la circulación y liberar tensión acumulada.
Finalización
Terminamos con movimientos suaves que ayudan a relajar la musculatura trabajada y permiten que el cuerpo integre los cambios realizados durante la sesión.
Recomendaciones tras la sesión
Hidratación
Beber agua ayuda a eliminar toxinas liberadas durante el masaje y mantiene los tejidos en buen estado de recuperación.
Regularidad
Para mantener los beneficios y prevenir nuevas contracturas, se aconseja realizar sesiones cada 15-30 días según las necesidades de cada persona.


