
Técnica oriental de presión y estiramiento muscular
El Masaje Japonés es una técnica terapéutica de origen oriental que combina presiones sostenidas, estiramientos suaves y movilizaciones articulares para trabajar la musculatura en profundidad. A diferencia de otros masajes que utilizan principalmente deslizamientos, esta técnica se basa en la aplicación de presión controlada sobre puntos específicos del cuerpo, siguiendo los meridianos energéticos de la medicina tradicional japonesa.
Este tratamiento está especialmente indicado para personas con contracturas musculares persistentes, sobrecarga física por actividad deportiva o laboral, sensación de rigidez articular, o quienes buscan una descarga muscular profunda sin necesidad de maniobras agresivas. El trabajo se realiza de forma gradual, respetando siempre la respuesta del cuerpo y adaptando la presión a la tolerancia de cada persona.
En el Centro de Estética Marisa Álvarez aplicamos esta técnica de forma totalmente personalizada, combinando diferentes niveles de presión y adaptando el ritmo del masaje según las zonas de mayor tensión. Se recomienda realizar sesiones cada 15-20 días en casos de tensión muscular habitual, o de forma puntual cuando se detecte sobrecarga específica.
Trabajo muscular profundo: Presiones sostenidas que ayudan a liberar tensiones enquistadas.
Mejora de la movilidad: Los estiramientos favorecen la flexibilidad articular y muscular.
Efecto prolongado: La sensación de alivio muscular se mantiene varios días tras la sesión.
¿Cómo se realiza el Masaje Japonés?
El protocolo se desarrolla siguiendo una secuencia estructurada que permite trabajar todo el cuerpo de forma progresiva, respetando siempre la respuesta muscular y las sensaciones de cada persona.
Valoración y preparación
Realizamos una breve valoración para identificar zonas de mayor tensión, limitaciones de movilidad o molestias específicas. Esta información nos permite adaptar la intensidad del trabajo y priorizar las áreas que requieren mayor atención. Si es tu primera vez, te explicaremos cómo funciona la técnica y qué sensaciones puedes experimentar.
Trabajo de presiones y movilizaciones
Aplicamos presiones sostenidas con las palmas, pulgares, antebrazos y en algunos casos con los codos, siguiendo los recorridos musculares y puntos de acupuntura tradicionales. Alternamos estas presiones con estiramientos pasivos y movilizaciones articulares suaves que ayudan a liberar tensiones y mejorar la amplitud de movimiento. El trabajo se realiza de forma progresiva, aumentando gradualmente la profundidad según la respuesta del tejido.
Integración y equilibrio final
Finalizamos con maniobras suaves de integración que ayudan al cuerpo a asimilar el trabajo realizado y recuperar su equilibrio natural. Esta fase permite que el sistema nervioso se reajuste y que la sensación de alivio muscular se prolongue después de la sesión. Te indicamos recomendaciones específicas para las siguientes 24-48 horas.
Recomendaciones tras el tratamiento
Hidratación adecuada
Beber agua tras el masaje ayuda a facilitar la eliminación de toxinas liberadas durante el trabajo muscular profundo y mantiene la musculatura hidratada.
Descanso activo
Aunque es recomendable evitar el sedentarismo total, procura mantener movimientos suaves y estiramientos ligeros para favorecer la circulación y prolongar los efectos del masaje.


